Política

Entrevista a José Antonio Álvarez sobre los alcances de la «Ley de Humedales»

Entrevista a José Antonio Álvarez, conocido como Bumper Crop, que es productor agropecuario con 25 años de trayectoria y uno de los principales referentes y divulgadores del sector, a raíz del debate sobre las ecoleyes y la  Ley de Humedales en particular. Temas que recurrentemente se instalan en el debate social, mediático y parlamentario.

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José, existen distintos expedientes vinculados a la ley de Humedales. En paralelo los incendios en las islas del Delta del Paraná y otras zonas del Litoral, agitaron la opinión pública y dieron aire a los promotores de ecoleyes que nunca detienen su prédica anti-agricultura moderna. Veamos primero los temas por separado y luego evaluemos la posibilidad de que ambos estén políticamente relacionados.

La primera cuestión sería: ¿qué es la Ley de Humedales, cuáles son sus implicancias y cómo podría una ley solucionar dichos incendios y el humo que cubrió hace unas semanas a Rosario, entre otras ciudades?

La ley de humedales en realidad tiene 13 proyectos actualmente, había tenido algunos menos antes de perder estado parlamentario hace un par de años. Lo que buscan los papeles, o por lo menos es la intención y es lo que expresan los primeros artículos de cada uno de los proyectos, es preservar zonas que tienen suelos con un contenido de humedad mucho mayor a la normal y que están descritos como suelos hídricos o sustratos (sustratos se refiere a zonas de suelo sin estratificación, es decir desarrollo en forma de horizontes) que tienen como característica en común que suelen tener sus perfiles saturados en algún momento del año o bien en superficie, es decir cubriendo la superficie de los mismos o a muy poca profundidad de la superficie. 

Se los identifica primero, obviamente, por el contenido de humedad que tienen a lo largo del año en imágenes satelitales y además por características típicas de suelos hídricos cómo son, por ejemplo, procesos de óxido reducción en los horizontes, es decir elementos que se han oxidado en presencia de agua y qué eso obviamente deja rasgos de hidromorfismo en sus profundidades, en sus horizontes. Bueno lo que busca la ley entonces es preservar esos suelos aduciendo que los mismos cumplen servicios ecosistémicos de los cuales se sirve toda la sociedad y todo el país. Es decir le atribuyen propiedades que van más allá de la propia y que a su vez sirven a otras zonas que están aguas arriba.

Existe un informe del INTA sobre suelos potencialmente declarables como “humedales” ¿qué piensa de ese informe? ¿Cuál es la diferencia con la convención Ramsar? ¿Qué otros informes técnicos se están evaluando? ¿El sector del campo ha presentado descargos?

Con respecto a la solución que traería a los incendios es justamente lo contrario, ya que la ley impide la utilización de esas zonas y en consecuencia la remoción del material que crece naturalmente ahí, que son fundamentalmente pastizales. Estos son suelos que prácticamente no tienen aptitud agrícola, son mayormente ganaderos y hoy están explotados en una ganadería de muy baja tecnología, de baja carga por hectárea que incluso es estacional, porque no produce pasto todo el año. Lo que hace es que en determinado momento del año, otoño invierno, acumula brosa y eso después de años de mucha sequía agrícola, (recordemos que estamos transcurriendo el tercer año consecutivo de sequía, que es algo que obviamente también pasó hace 100 años, hace 200 y hace 500 años), se dan a veces las condiciones de sequedad qué, con muy baja humedad relativa, ante cualquier inicio se genera un incendio de proporciones. No, la ley obviamente que no va a solucionar los incendios por el contrario, en todo caso si suspendés las actividades o si las limitás, lo que va pasar es que haya más material combustible como pasa con los bosques en Europa, por ejemplo, que han tenido ese camino, que han prohibido la utilización de los mismos. Después hay que ver si realmente los incendios se producen de manera eventual o si han sido provocados. Lo que dijo mucha gente es que los han provocado gente que justamente no vive de la explotación de los predios.

Los sitios Ramsar son aquellos que declaró Argentina como firmante de una convención que data del año 1971 y que lleva el nombre de la ciudad donde se celebró en Irán. Son 23 sitios que hay en la actualidad, declarados por Argentina y comprenden una superficie de 5,6 ó 5,7 millones de hectáreas de las cuales creo que prácticamente todas constituyen terrenos fiscales. Esos sitios Ramsar están protegidos y son humedales propiamente dichos reconocidos por otras administraciones y por los organismos técnicos. El informe del INTA, que en realidad hubo dos, uno era mucho más ambicioso entre comillas, en cuanto la superficie que quería proteger, también entre comillas, hablaba en cierto momento de que podría llegar a ocupar entre el 21,5% y el 24,5% de la superficie total, es decir hablaba de cerca de 60 millones de hectáreas. Recordemos que Argentina tiene 277 millones de hectáreas en superficie total. Ahora el INTA lo aclaró, hasta hace poco y los técnicos están hablando de 26 millones de hectáreas que constituye el 9,5% de la superficie total.

Los informes del INTA son prácticamente los únicos que han sido tomados en cuenta por la mayoría de los proyectos de ley. Ha habido algún que otro aporte de organismos relacionados a la producción agrícola pero prácticamente nada y en realidad se ha tomado el informe del INTA como prácticamente cierto. El INTA en ese pasaje que hay de las 5,62 o 5,7 millones de hectáreas actuales enroladas en los sitios Ramsar a los 26 millones está quintuplicando la superficie y ahí está incluyendo suelos, por supuesto con problemas de hidromorfismo, como los hay en todos los países del mundo, pero sí cabe aclarar que mucho esos suelos tienen esos rasgos y sufren anegamiento en años húmedos, sobre todo porque en la Argentina es de los países que menos infraestructura tiene y qué más sufre, tanto de la sequía como de las inundaciones, por, justamente, falta de infraestructura y falta de inversión de parte los privados por la gran carga fiscal que ha venido teniendo en muchísimas décadas. No es algo nuevo pero es especialmente grave en las últimas dos décadas, pero también por falta de ordenamiento por parte del Estado. 

Las obras de drenaje, a diferencia de las de riego, que las de riego son prácticamente muchas de ellas propias del predio que se quiere regar, que se perfora en el mismo lote y se saca agua de profundidad y se riega en el mismo lote, la diferencia con las obras de drenaje es que sí se tienen que hacer en un lugar más bajo y eso se hace mediante canales y otros canales pasan por otras propiedades y van recogiendo excesos hídricos, exceso de agua y de ahi van a muchas propiedades o a algún reservorio o a una zona buffer y después por medio de otro canal a un río que termina invariablemente en el mar. En ese sentido el Estado ha impedido el riego de muchas zonas que sufren este déficit hídrico de manera bastante recurrente. Hoy, por ejemplo, lo estamos viendo en la totalidad del país y lo mismo pasa con las necesidades de drenaje, tampoco hay ninguna obra que haya sido ordenada por el Estado. Ordenada me refiero no sólo en la dirección de ejecución, sino en la decisión de por donde tiene que pasar, porque como afecta a terceros es algo que tiene que ser coordinado, no sirve hacer un consorcio entre privados porque siempre va a haber alguien que va a sentir que está siendo perjudicado y por eso es que tiene que terciar una autoridad basada en el tema que puede ser la dirección hidráulica de las provincias o el ministerio de infraestructura.

¿Es necesaria una ley para combatir incendios? no tenemos ya normas contra los actos de vandalismo? La segunda cuestión es: qué factores producen los incendios del Delta y los anteriores en la provincia de Corrientes? ¿Son intencionados o se explican por cuestiones climáticas?¿Por qué está tan focalizado el problema? ¿Qué ocurre con los mecanismos de control del fuego a nivel nacional y provincial? ¿Cómo se controla a nivel mundial?

Desde ya que no es necesaria esta ley para apagar los incendios. Hay leyes programadas, porque, de vuelta digamos estos sitios sobre todo esas islas generan mucho pastizal sin valor nutritivo, y eso es lo que hay que aclarar: cuando se produce en exceso de broza, o de pastizales pasados por no haber sido consumidos que es algo que ocurre estos caen muchísimo, una vez que están secos, en su valor nutritivo es decir proteína tienen poca y prácticamente se hacen indigestibles (porque son pastos naturales que tiene mucha habilidad para sobrevivir pero son inversamente proporcional a la calidad, es decir que los pastos que son muy adaptados para sobrevivir generalmente son de muy poca calidad y eso no lo come la hacienda) realmente requiere de su remoción para qué no sombree y pueda venir el nuevo que sí es de mayor calidad. En esos casos hay leyes, y justamente no se cumplen, de quema programada que depende de los turnos que otorgue la autoridad correspondiente apoyada obviamente en los pronósticos del servicio meteorológico y acotados a superficies chicas con limitantes para que no se propague, que puede ser por ejemplo bordes ya quemados con anterioridad de manera  controlada para que hagan de límite a las futuras quemas programadas.

Eso es algo que se hace absolutamente en todo el mundo también para ese tipo de bioma y es algo perfectamente natural desde la producción y que no tiene que generar ningún trastorno para la ciudad porque justamente se hacen de a pedazos chiquitos programados en los días en los cuales el viento no va a soplar para el lado en donde están las ciudades y de poca superficie por vez, bueno eso no se cumple y además tampoco se cumple el control de la gente que circula por esa zona, que muchos casos es gente que no tiene nada que ver y que podía hacer un acto vandálico.

¿Cuál es el problema concreto con el Delta? 

La causa de los incendios no se sabe, por que realmente no se ha investigado o no se ha querido investigar, En mi opinión, no creo que sea tan difícil descubrir quién los inicia  si supuestamente son terrenos de difícil acceso y difícil salida, es bastante fácil en muchos casos controlar quién anda por ahí y que además los que realmente viven ahí denuncien cuando ven a alguien que no es de la zona. Estos años han venido secos, en Corrientes se han quemado plantaciones de eucaliptus de 10 años que significan un montón de dinero y se ha perdido por falta de control. Lo mismo pasó las islas se han quemado en una relación que dista bastante de lo normal, de lo que podría ser una contingencia. La verdad es que el Estado tiene suficientes funcionarios como para controlarlo y creo que no lo han hecho. 

Si se quita la producción agropecuaria de los “humedales protegidos” no se acumula más biomasa capaz de producir incendios? 

Sí, sí, eso es exacto. Si no se aprovechan o si se dejan de pastorear o incluso de hacer agricultura en el verano se acumularía más biomasa sin valor nutritivo y por supuesto combustible para cualquier evento que pudiera producir incendios.

Los ambientalistas sostienen que la ganadería emite gases y la agricultura envenena el suelo, por tanto ambas contaminan y hay que acotarlas e incluso eliminarlas. Esto ya se vió en muchos lugares del mundo, tenemos el ejemplo reciente de Holanda. ¿Cómo se reemplazaría la producción de alimentos necesarios para alimentar a más de 7000 millones de humanos si se siguen estos consejos?

Si, te diría que la totalidad de los proyectos ambientales por lo menos los que llegan a estas costas, porque de hecho las ongs internacionales intentan hacerlo en todos lados y en la mayoría de los países no se les hace caso. Y en los países que son competidores de Argentina o que tienen importancia a nivel mundial de Argentina ninguno les ha hecho caso porque en Estados Unidos está toda la zona que podría considerarse un humedal que es la zona del Delta en Mississippi que no hay casi ganadería es todo agricultura directamente.

En todo caso el proyecto más benévolo permitiría conservar la ganadería con baja carga por hectárea y sin ningún tipo de tecnología. Pero obviamente todas prohibirían la agricultura. La agricultura desde ya que en otros países se realiza en zonas bajas que se podrían considerar humedales y obviamente se realiza con la última tecnología, con drenaje y con riego y de hecho algunas de ellas, en esas zonas bajas, tienen incluso la forma de revertir eso. Es decir tienen una superficie dada y un porcentaje similar de un 30%, por ejemplo, como reservorio en el cual en el invierno donde sobra agua (porque en esos lugares llueve parejo todo el año y en invierno hay demanda atmosférica con lo cual se encharca), se bombean hacia el reservorio y en verano cuando crecen los cultivos y la demanda es mucho mayor, tanto sea de evapotranspiración por la evaporación de la atmósfera y la transpiración de los cultivos, se utiliza ese agua reservada durante el invierno. En otros casos de esas mismas zonas directamente se drena y se riega aparte como con los mecanismos que drenan el exceso cuando lo hay de manera automática y por gravedad y se riega cuando hace falta. Pero hay muchos lugares que se han hecho obras modificando por completo el paisaje, haciendo defensas, paredones de tierra de 4 o 5 m que evitan el borde de los ríos y se han hecho reservorios en algunos de ellos. En altura se bombea los excesos y después se riega por gravedad hacia los lotes. O se hacen taipas, que son como curvas de nivel en los arrozales que se inundan por completo, también se inundan por bombeo y después se hacen todo tipo de modificaciones para aprovechar esos excesos de agua y además producir. Eso en nuestro caso estaría totalmente prohibido por no modificar el paisaje, mucho menos por este construir reservorios y defensas frente a inundaciones y además por el uso de fitosanitarios.

Acordémonos que hoy en día, con la tecnología que hay, una hectárea de arroz en muchos casos en suelos pobres, genera 10000 kg de arroz por hectárea. Es una cantidad enorme de comida en una hectárea prácticamente sin desarrollo y no tiene nada de valor es decir una hectárea que hoy puede tener 0,3 vacas por hectárea que serían aproximadamente 60 kg de carne por año de producción (que no es nada) y en cambio se puede obtener, obviamente invirtiendo dinero, en la misma superficie 10000 kg de arroz en 6 meses. Bueno esa es la diferencia entre hacer una ganadería de  subsistencia y hacer agricultura moderna con inversión en el mismo terreno. 

Holanda, que es el ejemplo más conocido a nivel mundial de manejo de humedales y de haber ganado incluso terrenos al mar que es algo todavía mucho más complejo que manejar el agua dentro el continente, ha venido deshaciendo sus pasos. De hecho es lo que promueven las ong ambientalistas, este tipo de proyectos también en América Latina porque de hecho Argentina no es el único país donde se ha propuesto, en Paraguay pasa igual y hay muchos otros países que han recibido, entre comillas, órdenes y recursos de estas ong. Holanda pasó de ser el segundo exportador mundial de alimentos (en cuanto a valor no cantidad porque se dedican a un mercado muy próximo a Europa, se dedican a hacer alimento de valor: lácteos sobre todo y verduras frescas y cosas que que no viajan mucho y que son perecederos) a estar deshaciendo esa tradición, y por eso están teniendo tanto conflicto con sus productores. Disminuir la producción y además limitar la capacidad de cobrar por sus productos y en un momento llega a su fin porque los recursos son escasos y actualmente cuesta 60,000 millones de euros por año en subsidios.

Obviamente esto hace que en Europa quieran tratar de reducir también el gasto y en muchos casos introducen la cuestión ambiental para, simplemente, ahorrar dinero del presupuesto y como una forma de crear barreras para-arancelarias. Muchas veces se crean excusas ambientales a manera de barreras para- arancelarias para eliminar competencia y eliminar la entrada de alimentos de muchos países sea por ejemplo de Brasil con la excusa de que muchos de sus alimentos, sean carne, leche o incluso cereales, provienen de campos que antes tuvieron montes y que por eso son pasibles de rechazo por el supuesto daño ambiental. Esta presión es algo que ejerce Europa, como también por utilizar moléculas que para ellos son prohibidas que en realidad no están prohibidas en ninguno los países productores, pero que ellos se dan el lujo de rechazar. También lo mismo con los organismos genéticamente modificados, ponen eso de excusa a manera de barrera para- arancelaria para frenar la competencia que entre a Europa y que el precio se sostenga de manera artificial adentro y les cueste más barato mantener una agricultura y la ganadería que es ineficiente comparada con el resto de los países del mundo. 

¿La agenda ambiental que insta a la aprobación de leyes como la Ley de Humedales, no atenta contra la seguridad alimentaria? 

Por supuesto que todo esto atenta contra la seguridad alimentaria y atenta contra la seguridad alimentaria de países periféricos sobre todo, es decir hay todo un pool de países que producen alimentos y hay un pool mucho más grande de países que consumen alimentos y la relación es muy dispar. Son pocos los países que pueden exportar masivamente alimentos al resto del planeta y son todos los que consumen alimentos, así de fácil es la cuenta. Cuando se limita la producción de esta manera se logra sacar hectáreas de producción o se obliga a producir de manera arcaica tanto la ganadería como agricultura (por prohibir la utilización de fitosanitarios o de organismos genéticamente modificados) lo que se logra es bajar la oferta de alimento mundial que, como ya dijimos otras veces, hoy está en 1,4 veces la demanda total. Hay hambre en el mundo porque obviamente no todas las personas pueden acceder a sus alimentos a los precios que hay cuando uno restringe la oferta, obviamente se genera escasez y aumentan los precios. Y los primeros que sufren son justamente los casi 4000 millones de personas que viven con menos de 5 dólares por día. En Europa la gente vive toda con más dinero, están todos por encima de la línea de la pobreza extrema y no pero si sufren ese tipo de medidas y están más preocupados por el ambientalismo que por la producción.

Hay muchas críticas a los productores agropecuarios por no enfrentar organizadamente la agenda ambiental que puede poner en peligro su modo de vida y su propiedad, se habla de casi un cuarto de millón de productores, entonces: ¿Por qué no hay una organización que los defienda y que denuncie estos avances contra la agricultura y la ganadería moderna?

La defensa sectorial siempre fue muy tibia y carga, a mí entender, con dos tipos de culpa:  una culpa del sector que apoyó la restauración de las retenciones y qué son las gremiales de productores minifundistas y muchos de los arrendatarios, que son pocos igual, pero tienen importancia gremial que apoyaron las retenciones y el distinto tipo de cambio en el 2002 a cambio de que les perdonaran las deudas que tenían con los bancos. Generalmente terminan siendo funcionarios de gobiernos de corte populista, con lo cual el error ahí es haber dejado que esa gente representará a una parte los productores. Y después hay otro sentimiento generalizado, a mi entender sin ningún tipo de sustento, que es el que yo llamo de culposo, es decir gente que cree que tiene un pasar muy superior al promedio del país y que por eso tiene un cierto sentimiento de culpa porque algún antepasado de ellos optó por dedicarse a ese tipo de vida, y en comparación gana más. Bueno la verdad que eso no es un problema del sector, es un problema de que el Estado ha venido destruyendo la propiedad privada y las empresas y el capital (como dice la marcha) durante décadas y el país es pobre por una decisión propia.

Yo no creo que nadie que produce y que ejerce una actividad lícita productiva, verdadera generadora de riqueza real y tangible y que además brinda empleo de calidad sobre todo tranqueras afuera, tenga que pedir perdón por producir bienes que son los más demandados, junto con energía en todo el planeta. Después hay mucha gente que obviamente no está identificada con ninguna de las dos corrientes, que integran grupos de autoconvocados que no se siente representado por ninguno de esos dos tipos de gremiales y que tampoco se sienten identificados con otras organizaciones intermedias del agro, que se dedica a la extensión y qué tal vez no se mete en estos temas por un tema de corrección política. Me refiero a organizaciones que no son gremiales pero son organizaciones de extensión agropecuaria que tiene mucha gente técnica y en su defensa digamos que lo que experimenta la Argentina, como país agropecuario, no se ha dado nunca en el mundo.

En los países normales agroexportadores no suele haber ningún tipo de disputas ni tampoco este tipo de injusticia y además por tanto periodo de tiempo. Hablar de derecho de exportación es algo inédito para el mundo agroexportador y también de distinto tipo de cambio y la presión fiscal y a su vez, después de todo, encima cuestionamientos ambientales. Que eso sí suele ocurrir en muchos países y sería probablemente lo más esperable, el tema es que en Argentina se dan todas, se da por un lado un tratamiento fiscal horrendo y después una difamación, que no viene solamente de las ONGs, sino que además es impulsado por el Estado mismo para justificar la exacción fiscal. Esto no lo tienen otros países similares a Argentina, no lo tiene Canadá, no lo tiene Estados Unidos, tampoco lo tiene Brasil, tampoco lo tiene Australia ni Nueva Zelanda. Pero a Argentina le pegan todas, de hecho sí puede ser que la respuesta no haya estado al nivel, pero tampoco hay otro país que haya pasado por lo mismo que haya reaccionado de otra manera a la cual se pueda copiar, pero sí, lamentablemente es así.

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