Política

Atentos a Pakistán

Un creciente vuelco hacia las posturas radicalizadas del islam, se presume ha permeado en sus FFAA, de allí nace la amenaza al control del armamento nuclear.

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Pakistán… ¿quién puede interesarse en ese lejano país frente a la apasionante agenda del Siglo XXI que estas playas ofrecen a diario?, sin embargo, nuestra elite podría reflejarse en al menos dos aspectos en la pakistaní: la incapacidad de escapar a las trampas de discusiones absurdas y en la corrupción rampante; aunque debe decirse en honor a la verdad que el nivel de sofisticación para tratar los asuntos de Estado de la elite política pakistaní está muy por arriba, diría años luz delante de los diletantes locales. Que un representante de jugadores de futbol dirija el servicio de inteligencia de Pakistán es algo que nunca sucederá, en eso somos únicos.

Pakistán detenta armas nucleares y junto a la Corea del Norte, de nuestro conocido compañero nacional y popular Kim Jong Un, la seguridad de su arsenal nuclear no es algo que se dé como muy seguro bajo ciertas circunstancias.

Pero ¿por qué debiéramos prestar atención a Pakistán? Pues sencillamente porque es uno de los que detenta armas nucleares y junto a la Corea del Norte de nuestro conocido compañero nacional y popular Kim Jong Un, la seguridad de su arsenal nuclear no es algo que se dé como muy seguro bajo ciertas circunstancias. Sobre ese aspecto se centrará este artículo.

Pakistán, desde la partición del Raj Británico en la península índica, tiene una obsesión que atraviesa tanto a la elite como a la población: India.

Producida la independencia de ambos Estados, y por asuntos propios de una partición que a mi juicio pudo haberse evitado, Pakistán ha considerado que fue perdidoso en la misma y por medio de la guerra trató de obtener una situación ventajosa a la que se considera con derecho. Así en 1947,1965, 1971 y 1999 fueron a la guerra abiertamente contra India y en todos los casos salió derrotado, y ello a pesar de contar con FFAA que se adiestran para la guerra seriamente, disponen de materiales modernos y oficiales capaces, y que desde 1998 cuenta con armas nucleares capaces de ser lanzadas desde aviones de combate o por medio de lanzaderas móviles terrestres.

Detengámonos en la capacidad nuclear de Pakistán, para lo cual, utilizaremos dos fuentes, el Center for Arms Control and non proliferation (https://armscontrolcenter.org/pakistans-nuclear-capabilities) y The Bulletin of the Atomic Scientists (Nuclear Notebook: How many nuclear weapons does Pakistan have in 2021? – Bulletin of the Atomic Scientists (thebulletin.org)). Entre ambos puede elaborarse el siguiente cuadro teniendo en cuenta los mayores alcances:

Tipo plataforma lanzamientoCantidadAlcance en Km
Aire: Cazas F16 o Mirage III362100
Tierra: Plataformas móviles106200 / 2750
Naval: Desde SubmarinosSe desconoce450
Misiles crucero que admiten lanzamiento aéreo o terreste12300 / 700
Total apreciado154 

Si comparamos los alcances de las armas nucleares paquistaníes con las indias y las colocamos en un gráfico obtenemos la siguiente imagen:

En ella se destaca que la capacidad nuclear de ambas naciones se superponen, siendo los alcances de India más en relación con sus intereses en la Cuenca del Indico mientras que los de Pakistán muy centrados en India.

La fijación con India, a la que responsabiliza de no pocos de sus males, ha hecho que Pakistán generara, a través de su sofisticado y muy eficiente servicio de inteligencia, el Interservice Intelligence (ISI), una estrecha relación con el Talibán siempre con Delhi en el foco de atención. Esto dirigido a dos fines:

  • Tener influencia política en Afganistán, espacio geográfico que Islamabad contempla como estratégico para replegarse en caso de una embestida de India y desde ese territorio recomponerse para retomar Pakistán.
  • Generar desprendimientos del Talibán para con ellos operar en acciones terroristas en territorio de la India

Esta política de profundos lazos con el Talibán ha generado una infinidad de problemas de Islamabad con Washington y Occidente en general, aunque en modo alguno sorprende a Delhi, la que a través de su no menos profesional servicio de inteligencia el Research and Analisys Wing (RAW) opera contra el Talibán y sus desprendimientos no solamente en territorio de la India sino en Afganistán y en el Baluchistán de Pakistán.

Pero la aprensión hacia India ha también desarrollado en Pakistán algo que su fundador Muhammad Ali Jinnah un musulmán escasamente practicante, hubiera promovido: un creciente vuelco hacia las posturas radicalizadas del islam, algo que crece sobre todo en la gigantesca población pauperizada del país y que se presume ha permeado en sus FFAA, el ISI y de allí nace la amenaza al control del armamento nuclear.

Es que en Pakistán el poder real no reside tanto en Islamabad sino en Rawalpindi o Pindi como coloquialmente es considerada la ciudad que es sede del comando del ejército pakistaní. Es el ejército de Pakistán el que controla el ISI, la defensa del país, la relación con India y se asegura que las FFAA tengan un presupuesto que está muy por encima de lo que el país produce.

Durante décadas tuvo en el ejército de Pakistán un actor relativamente confiable para su interacción con el país, pero las dos décadas de despliegue en Afganistán han alejado a Washington de Pakistán y acercado a EEUU a India, mientras que Islamabad ha fortalecido sus relaciones con Beijing, a quien considera un aliado todo tiempo a diferencia de Washington uno solamente circunstancial.

Las dos décadas de despliegue en Afganistán han alejado a Washington de Pakistán y acercado a EEUU a India, mientras que Islamabad ha fortalecido sus relaciones con Beijing, a quien considera un aliado a todo tiempo a diferencia de Washington, uno solamente circunstancial.

El escenario de un golpe militar en Pakistán está siempre presente, y cada crisis política, como la que desplazó del poder a la ex estrella del cricket Imran Kahn revive la posibilidad que un militar que adscriba al fundamentalismo islámico se haga del poder, o bien que un grupo terrorista con la complicidad de militares a cargo del control de las armas nucleares logre acceder a alguna de ellas.

Como podrán comprender los lectores, existen algunas razones para que Pakistán sea motivo de interés en aquellas capitales donde los problemas de seguridad son observados con seriedad. En otros lugares, muy cercanos a nosotros, un dolor traumatológico de la rodilla papal ocupa los titulares. Decadencia absoluta explica algunas cosas.

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