Política

Resilientes

A las pocas horas de la publicación en el Boletín Oficial, Juan Manzur la dejó sin efecto. Paradójicamente, luego de medir el humor social, no verá la luz.

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En total divorcio con la realidad, y en medio de una crisis política y económica, el Poder Ejecutivo anunció la creación de una Unidad Ejecutora Temporaria de Resiliencia Argentina “con el objetivo de lograr resiliencia comunitaria en las distintas áreas del Estado Nacional, su vinculación con la sociedad civil y sus organizaciones”.

En medio del tratamiento del acuerdo con el FMI, sin un adjunto de hoja de ruta y con un notable ajuste que pagará el sector privado, el gobierno sólo piensa en agigantar el gasto público.

Además del notable agrandamiento en los ravioles estatales, lo llamativo de esta apuesta, no es sólo que tengan como objetivo medir el humor social, sino que, en menos de 24 horas fue dada de baja por el Jefe de Gabinete de Ministros.

Lo peor de este movimiento, que ya había sido publicado en el Boletín Oficial, es el contexto en que se anuncia. Y es que, en medio del tratamiento del acuerdo con el FMI, sin un adjunto de hoja de ruta y con un notable ajuste que pagará el sector privado, el gobierno sólo piensa en agigantar el gasto público.

Sin embargo, esta Unidad con rango de Subsecretaría no nació como idea de un día para otro. Desde mayo del año pasado y bajo la resolución 4/21, ya existía en la cartera de Juan Manzur como “Programa Resiliar”. Lo notable, es que, si se desarrolla una lectura, no hay cambios más que en el “ascenso”, y parecería que, en casi un año desde su marcha, los objetivos son los mismos, no hay cumplidos ni agregados. ¿Qué se hizo en un año?

Lo anterior se desprende y se sostiene con la nueva publicación en el Boletín Oficial, en donde son los mismos objetivos los que deberían acabarse con la disolución de la Unidad a los dos años de su creación. Que en realidad hubieran sido tres.

La resiliencia no es sólo objetivo de esta subsecretaria que no llegó a nacer. Al frente de la misma iba a estar un ex lilito que se enfrentó a Carrió hace 15 años y luego se sumó al Kirchnerismo de la mano de Alberto Fernández. Fernando Melillo, ex dirigente del Frepaso, también tuvo su paso por la Subsecretaría de Medio Ambiente en los tiempos de Romina Picolotti. Todo un resiliente.

Luego de la polémica las miradas se trasladaron a la Ciudad. Así fue que trascendió que existe una Dirección de Resiliencia porteña desde 2015, luego de que se adscribió al proyecto internacional Global Resilient Cities Work.

A las pocas horas de la publicación en el Boletín Oficial, Juan Manzur la dejó sin efecto. Paradójicamente, luego de medir el humor social, no verá la luz.

Luego de la polémica generada a nivel nacional, las miradas se trasladaron a la Ciudad. Así fue que trascendió que existe una Dirección de Resiliencia porteña desde 2015, luego de que se adscribió al proyecto internacional Global Resilient Cities Work.

A diferencia de la que no prosperó en Nación, según la explicación oficial, la resiliencia del organismo porteño se refiere a la resiliencia urbana, y no a la de las personas o al análisis del humor social. “Buenos Aires resiliente” se creó para participar de la red forjada por la Rockefeller Foundation. Asimismo, dicho ente no recibiría financiación pública a su nombre ni de la red, pero la “implementación estratégica se realiza desde los diversos ministerios con competencia”. Como no podía ser de otra manera, a cargo de la resiliencia porteña está otro resiliente, David Groisman, que formó parte del equipo de gabinete de Alberto Fernandez entre 2006 y 2008.   

“DESDE EL VIERNES EMPIEZA LA GUERRA CONTRA LA INFLACIÓN”

Jaqueado por las propias medidas de gobierno y en medio de una feroz interna en el Frente de Todos, el Presidente, anunció que “desde el viernes empieza la guerra contra la inflación”.

Como no podía ser de otra manera, a cargo de la resiliencia porteña está otro resiliente, David Groisman, que formó parte del equipo de gabinete de Alberto Fernandez entre 2006 y 2008.   

Estas declaraciones no son nada inocentes, y es que se dieron horas antes de que el INDEC anunciara el 4,7% de inflación para el mes de febrero. Pero eso no es todo, el grueso inflacionario pegará aún más en la medición del mes en curso.

El mensaje de Fernández, dejó una perlita y un recado. En primera instancia, y desafortunada, el presidente se refirió a la guerra contra la inflación como “el comienzo de otra guerra”, en relación a la guerra entre Rusia y Ucrania. En segunda instancia, dejó un recado para sus compañeros de frente político. Terminado el tratamiento del acuerdo con el FMI, en lugar de atender a las crisis internas, “el verdadero objetivo es bajar la inflación”.

Resta aún saber cuál será la hoja de ruta para bajar la inflación. Luego de que la oposición haya obligado al gobierno a retirar el plan a cambio de los votos, ese cheque en blanco que significa el acuerdo dejará más dudas que certezas. Poco puede esperarse cuando en un mismo discurso anuncia “más Estado presente». Poco puede esperarse cuando están dispuestos a crear más dependencias, aunque sean dejadas sin efecto a las horas. Y mucho menos si a cargo del combate van a estar los “gordos de la CGT” fiscalizando una nueva lista de precios máximos.

Entre tantas resiliencias, la verdadera es del pueblo argentino, que a pesar de todos los golpes que son consecuencia de las malas políticas, nunca necesitó de un organismo que le recuerde que es resiliente. El pueblo argentino no necesita relatos de épica ni vueltas, necesita que le saquen el pie de encima.     

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