Política

Negar la realidad, un deporte nacional

La OTAN y la dirigencia occidental en su momento ha evidenciado su incapacidad para asegurar los valores de la libertad que dice representar.

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La guerra en Ucrania, producto de la invasión rusa a la misma, ha generado particularmente entre nosotros una mirada donde lo pasional prima por sobre la objetividad. Es casi lo mismo que sucede cuando en un bar se discute un partido de futbol, con la diferencia que en la guerra la disputa tiene siempre a la sangre como un insumo que se emplea en cantidades gigantescas.

Ucrania está absolutamente sola enfrentando a Rusia, y hay evidencia que los suministros que recibe son apenas suficientes para contener mínimamente al invasor.

Esa pasión es tan fuerte que describir lo que sucede es tomado como un acto que evidencia la pertenencia al bando de Rusia. Esto lo he vivido personalmente en todos estos días, donde mis análisis diarios son vistos por algunos como una suerte de exaltación del militarismo o bien como propios de alguien resentido con la OTAN por la Guerra de Malvinas y no faltaron quienes expresen que es imposible desde mi domicilio en San Isidro poder tener una visión de lo que sucede en esta guerra.

Opinar sobre temas de una guerra es bien difícil para alguien con un pasado militar como el mío, en estas playas. El desprestigio militar es inmenso aún hoy. No pocos colegas han construido carreras exitosas apoyados en cuestiones alejadas de la profesión, como el tejer relaciones políticas, lucirse en ceremonias de todo tipo o dedicarse durante años a pintar cuarteles y hacer de sus alrededores parques estéticamente admirables. Hay otros que no. Que tuvimos experiencia de combate, que estudiamos la guerra con los clásicos y los más actuales. Que publicamos sobre ella siempre durante décadas en el país y el exterior y que reforzamos eso con estudios de posgrado. Con eso en la espalda es lo que utilizo como insumo para expresar que es lo que creo sucede.

Los problemas logísticos, tácticos y de moral que sobre los rusos diversos analistas presentan, no han sido óbice para que mantengan la iniciativa desde el día 1 de la campaña y siga siendo así hasta este momento.

¿Pero qué es lo que sucede y no gusta? Hago un listado sin que el mismo refleje prioridad alguna de las cosas, sino como vienen ellos a la mente:

  • La OTAN y la dirigencia occidental en su momento ha evidenciado su incapacidad para asegurar los valores de la libertad que dice representar.
  • Ucrania está absolutamente sola enfrentando a Rusia, y hay evidencia que los suministros que recibe son apenas suficientes para contener mínimamente al invasor, y que en no pocos casos presentan severos problemas de mantenimiento.
  • Rusia con absoluta impunidad lleva adelante una operación que al momento de escribirse esta nota es claramente una de castigo a Ucrania sin que evidencie que está siendo afectada por las medidas económicas y financieras impuestas sobre ella.
  • Los problemas logísticos, tácticos y de moral que sobre los rusos diversos analistas presentan, no han sido óbice para que mantengan la iniciativa desde el día 1 de la campaña y siga siendo así hasta este momento.
  • Ucrania solamente ha contenido a los rusos, algo de por sí enorme dadas las condiciones en que pelea, y no ha desarrollado ninguna contraofensiva que le permita asestar a algunos de los frentes rusos un golpe que los debilite severamente y modere sus pretensiones en la mesa de negociaciones.
  • Ucrania no tiene capacidad para disputar el dominio del aire a los rusos, y sus reclamos por una No fly zone han sido naturalmente desoídos por la OTAN, la que no arriesgará una guerra nuclear con Rusia.
  • Más de dos millones y medio de ciudadanos ucranianos abandonan el país para buscar refugio. Con la guerra librándose al este del Dnieper mayormente, al menos en las etapas iniciales, era esperable que se refugiaran al oeste de Ucrania, pero el no hacerlo demuestra la desconfianza de esas personas en la capacidad del gobierno local de derrotar a los rusos.

Todo lo que he expuesto hasta acá, son hechos que dan marco a la tragedia de Ucrania. ¿Puede la nación ucraniana derrotar a los rusos? En la guerra los milagros son escasos, pero pueden suceder hechos que al menos suavicen las condiciones de negociación a favor de Ucrania. Eso se logrará solamente si el gobierno de Kiev adopta cambios en su manera de hacer la guerra, pasando de un modo convencional a otro no convencional a una escala gigantesca, algo no sencillo de hacer. También si como mencionamos antes pasa a una contraofensiva que, aunque no sea exitosa, muestre a los rusos que están en capacidad de absorber bajas en prosecución de su objetivo.

Cierro este artículo reflexionando sobre la dificultad que en estas playas solemos tener para diferenciar los hechos de nuestros deseos. Para creer que lo que fue útil en el pasado, por ejemplo, la alianza que derrotó al nazismo puede replicarse en las condiciones estratégicas del año 2022. Para recordar cómo se manipula el humor social, por ejemplo en 1982, cuando se mintió a la población diciendo que ibamos ganando la guerra y ocultando la realidad que vivíamos quienes estábamos en aquel frente de batalla. Para pensar que si hacemos discursos y marchas conmoveremos a los que en el Kremlin miran el mundo con ojos bien distintos a los nuestros. En no pocos aspectos, es la misma creencia y voluntarismo que llevó a muchos a pensar que esta vez volvían mejores.

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