Sociedad

¡No olvide usar su barbijo a la hora de tener sexo!

La OMS ha sacado un comunicado de: “es mejor cancelar que celebrar y estar de luto después”

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En los medios de comunicación, aprovechando la excusa del virus, vuelven a satisfacer su morbo e intentan meterse en la vida privada de uno, con recomendaciones a la hora de festejar las fiestas o de tener sexo.

Obviamente, no es algo que detona de sus mentes brillantes sino de organismos internacionales nefastos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que no ha demostrado más que su inoperancia en los últimos dos años.

Quieren al individuo solo, aislado y encerrado. No sólo eso, lo quieren con miedo y culpa. Un combo perfecto para transformar al individuo en un sujeto pasivo, como lo necesitan los socialistas

La OMS ha sacado un comunicado de: “es mejor cancelar que celebrar y estar de luto después”. Por otra parte, los medios de comunicación locales han difundido un plan de consejos a la hora de tener sexo. Básicamente, antes de tener sexo con “alguien nuevo” –porque, al parecer, el alguien nuevo tiene más probabilidades de contagio que alguien conocido- necesitas pedirle una prueba PCR 72 horas antes y el plan de vacunación completo. Además, cuando antes te preocupabas por llevar el preservativo, ahora lo crucial es llevar el barbijo y “evitar los besos”.

Obviamente, fieles a sus morbos anti libertades, después de dos años en los que hemos sufrido las consecuencias atroces de las medidas de distanciamiento social, lo quieren al individuo solo, aislado y encerrado. No sólo eso, lo quieren con miedo y culpa. Un combo perfecto para transformar al individuo en un sujeto pasivo, como lo necesitan los socialistas.

El socialismo para echar raíces requiere que los individuos de dicha sociedad sean dóciles y fácilmente manipulables. Se sabe que, desde la psicología hace añares, el individuo se empodera al relacionarse con otros individuos. El ejemplo claro es el comportamiento entre el individuo en una marcha y aquel que camina solo por la calle. Mientras el primero se envalentona exigiendo a gritos el fin que lo une al resto, el segundo agacha la cabeza y mira para otro lado al cruzar de vereda.

Esto ya lo alertó hace algunos años atrás Noam Chomsky. Chomsky describe 10 técnicas que son utilizadas por los gobiernos para controlar a las personas:

  • Distracción:
  • Bombardear a las personas a información constante para que no puedan discernir entre lo relevante y lo irrelevante. Por ejemplo, hablar constantemente del Covid-19, las nuevas cepas, las vacunas, escuchar las declaraciones de cada persona infectada, extensos debates sobre el virus, etc. No obstante, se deja de lado las noticias económicas, la pobreza, el presupuesto, entre otros.
  • Crear problemas y ofrecer soluciones:
  • Se inventa un problema y se propone una solución que conviene a sus intereses. Por ejemplo, difundir un estado de alarma y aprovecharlo para intervenir más la sociedad, coartando, de esa forma, libertades individuales. Esto ha servido durante toda la historia mundial para que en épocas de “economías de guerras”, como nos la pintan con el Covi-19, los Estados puedan dirigir a la sociedad a un socialismo más extremo.
  • Gradualidad:
  • Llevar a cabo medidas paulatinas que de haber sido llevado adelante todas juntas, habrían sido inaceptables. Por ejemplo, los decretos de necesidad y urgencia, el pase sanitario, el microchip, etc. Se aplican todas las semanas pero, prácticamente nadie ha cuestionado estos instrumentos coercitivos.
  • Diferir:
  • No hacerse cargo de las responsabilidades. Se argumenta que se han tomado decisiones difíciles pero necesarias porque si no el camino hubiese catastrófico. Los gobiernos utilizando la excusa de las muertes que se hubieran generado por el virus si ellos no hubiesen aplicado tal o cuál medida. Responsabilizar a un tercero para que las sociedades centren su disconformidad con este: los runners o, como ahora, los estratos de ingresos más altos son el foco de contagio.
  • Tomar al público como niños:
  • Optar por una estrategia de comunicación infantilizante. Se considera a las personas como niños pequeños que no se pueden dejar solos y no son capaces de pensar por sí mismos. Así se les enajena del pensamiento crítico y el papá Estado toma una posición de tutor. De ésta forma, el individuo deja de ser dueño de su capacidad de pensar y accionar, para pasar a responder a los caprichos y antojos del Estado.
  • Apelar a las emociones:
  • En vez de utilizar argumentos, usan las emociones y el inconsciente humano para manipular a las personas. Es una técnica muy amada por el socialismo. Todos saben que el socialismo no funcionó en ninguna parte del mundo sus políticas son muy empobrecedoras, pero sigue siendo una ideología muy vigente ya que, precisamente, utilizan los sentimientos y la sensibilidad a la hora de comunicar. Por otra parte, hoy se está utilizando el miedo de las personas de “contagiarse y morir” para justificar políticas de todo tipo.

Un individuo que pierde su tiempo preocupándose por una nueva cepa, no se da cuenta de su estado de esclavitud al pagar más impuestos. Eso es lo que buscan impidiéndo relacionarnos con otros individuos: un sujeto pasivo, a merced de los caprichos del gobierno de turno.

  • Fomentar la ignorancia:
  • No producir contenido de calidad y reemplazarlo por valores más bajos. A más baja calidad educativa, más margen de manipular a las masas.
  • Estimular la complacencia:
  • Desarrollar en el público un deseo de mediocridad y conformismo. Las célebres citas de “salud o economía”, “mejor pobres pero vivos”, “no podemos aspirar a ser como el resto del mundo”, “con tal o cuál presidente comemos asado todos los fines de semana”, “un poco de inflación no es mala”, etc.
  • Generar autoculpabilidad:
  • Responsabilizar al individuo de los problemas estructurales que son de la sociedad. Por ejemplo, cuando quieren responsabilizar a los empresarios de la inflación.
  • El uso de las ciencias humanas para éste fin que ayudan a difundir las propagandas políticas. Profesionales deseosos de difundir el mensaje político que aplauden sin cuestionar de forma muy servil al político de turno.

¿Cuál es el resultado? Un individuo que pierde su tiempo preocupándose por una nueva cepa, que tiene menos síntomas que un simple resfriado, que aquel que se da cuenta de su estado de esclavitud al pagar más impuestos. Eso es lo que buscan impidiéndo relacionarnos con otros individuos: un sujeto pasivo, a merced de los caprichos del gobierno de turno.

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