Cultura

Mitos, dogmas y epopeyas: Del viejo Dios a la nueva ciencia

Autor: Agustín Monteverde. Editorial Claridad. 277 páginas

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Este libro recorre personajes, sueños, esfuerzos y sucesos que componen una parte maravillosa de la aventura humana, que es la ciencia. Una travesía que comprende toda una estirpe de hombres que unieron pensamiento y acción en el empeño por dominar la Tierra y más allá. Vidas dedicadas a un trabajo disciplinado y perseverante, jalonado por fracasos en silencio y triunfos sin estridencia, pero que cambiaron para siempre la historia humana, en la formidable e inacabable carrera por conocer, entender y transformar la gran casa habitación.

El contrapunto entre ciencia y religión, entre fe y razón, adquiere unas veces la forma de un antagonismo excluyente, y en otras deviene en una mutua ignorancia o indiferencia.

La creciente comprensión de fenómenos y procesos fue corriendo el velo de la ignorancia y de mitos ancestrales. El dominio nunca imaginado sobre la naturaleza ha fortalecido la confianza de la especie humana sobre sí misma aunque también acarreó problemas novedosos y algunas incertidumbres, que comprenden cuestionamientos éticos y riesgos a escala planetaria. Corrida del centro del escenario por el avance de la ciencia, la religión ha perdido su papel en la explicación de la vida.

Lo cierto es que el contrapunto entre ciencia y religión, entre fe y razón, adquiere unas veces la forma de un antagonismo excluyente, y en otras deviene en una mutua ignorancia o indiferencia. Algunas de las grietas culturales y conflictos más serios del mundo contemporáneo están penetrados de ese desencuentro. La mismísima integridad del ser humano —psíquica para unos, espiritual para otros— corre riesgo de quedar fracturada.

La investigación de Monteverde se interna en ese conflicto. A tal fin, recorre la historia de la relación ciencia-religión y examina las cuatro áreas de investigación y desarrollo científico en torno a las cuales germinó el antagonismo: el evolucionismo, la neurobiología, la genética, y la astrofísica y cosmología. Luego se ocupa en detalle de dos figuras científicas emblemáticas del enfrentamiento ciencia-religión: Galileo Galilei y Charles Darwin. Monteverde desentraña la realidad histórica, distinguiendo los mitos y leyendas construidas. Aborda las principales zonas de fricción y también los casos más destacados de convergencia entre ciencia y religión. Explora los problemas que genera el lenguaje, cuyas ambigüedades, múltiples sentidos e interpretaciones derivan muchas veces en desentendimientos.

A continuación desarrolla los diferentes argumentos y contraargumentos lógicos, ontológicos y cosmológicos que diferentes pensadores de la historia han aportado sobre la existencia de Dios.

La segunda parte es el tramo más importante del libro, tendiente a efectuar un replanteo integral de la relación entre fe y razón, ciencia y religión. En ella se analiza cuán racional es la razón y, a renglón seguido, nos lleva de viaje por la epistemología —auténtica ciencia de las ciencias— con el objeto de establecer qué es el conocimiento científico, cuál es su alcance y evolución. Al llegar a este punto la visión del lector sobre las ciencias y la religión ya no será la misma, pudiendo apreciar las intromisiones, intolerancias, sesgos, prejuicios y dogmas que contaminan la relación entre ambas.

Monteverde desentraña la realidad histórica, distinguiendo los mitos y leyendas construidas. Aborda las principales zonas de fricción y también los casos más destacados de convergencia entre ciencia y religión

Con ese herramental, Monteverde pasa a analizar en profundidad qué es lo que significa saber por oposición a qué significa creer. El viaje culmina con un examen de la posición de las grandes figuras de la ciencia en relación al tema de los valores morales y las premisas para entender y progresar en el conocimiento en torno a la vida y nuestro papel en el universo.

El objeto de esta travesía intelectual ocupa el centro mismo de la discusión humana. Como afirma el físico John Polkinghorne, de la Universidad de Cambridge, “la cuestión de la existencia de Dios es la pregunta más importante que enfrentamos sobre la naturaleza de la realidad”. En el mismo sentido, el célebre historiador Paul Johnson sostuvo que “es lo más importante que los humanos siempre hemos estado llamados a responder”.

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